sábado, 7 de noviembre de 2009

"Click"


Click!

Bien, ha sonado el primer cierre. Un suspiro, profundo.
Debo estar totalmente loco, por supuesto que debo estarlo. Eso, o lo que estoy es harto, cansado. Cansado de mí, de la vida que he estado llevando.
Sonrío, sin estar pensando en nada gracioso, más bien al contrario. Algo me dice que debo estar metiéndome en algún lío. Bueno, eso es algo seguro.

Todo ha empezado hace poco, nada. Quizá dos horas? No creo que ni llegue.




Aeropuerto de Barajas, Madrid.
11:23 de la mañana.

-Muchas gracias Sr. Aguilar. Aquí tiene su billete, si lo desea ya puede pasar a zona de embarque.

La Srta. me dio amablemente mis papeles con una preciosa sonrisa. Es de agradecer, ya que llevaba un buen rato en el aeropuerto, viendo como el avión que debía coger hace mucho se había retrasado continuamente.
Estos viajes de negocios eran un perfecto atractivo cuando empecé en la empresa, pero en demasiadas ocasiones tengo problemas con los vuelos, lo que hace de estos viajes una incógnita, bastante molesta en no pocas ocasiones.

La puerta de embarque ni siquiera se había abierto, así que decidí sentarme, otra vez. El vuelo no iba a ser corto, con escala en Barcelona, de ahí a Londres y finalmente a Chile, así que pensé que sería buena idea comprar alguna revista, ya que mi dosis de paciencia se había acabado con tanta espera, y aún quedaba el vuelo.

Como es costumbre, al menos en mí, esa fácil elección que es una sencilla revista de lectura se convirtió en una verdadera prueba, ya que normalmente ninguna termina de convencer, así que acabas comprando alguna absurda, pero que sea gorda, debe durar lo máximo posible. Básicamente compré al peso.
Volvía a paso de jubilado, cuando observé que la gente ya estaba en la fila, empezando a embarcar, por fin una buena noticia!

Como me olí lo que iba a suceder, decidí entrar al baño antes de embarcar, no fuera que me diese el apretón y lo pasase realmente mal, ya me ha ocurrido en alguna que otra ocasión y el baño de los aviones suelen ser lo peor.
Avancé por el pasillo hasta llegar al cartel “WC” y entré. Estaba totalmente vacío, o al menos eso creí yo, y en completo silencio. Hice lo que tenía que hacer un poco apretado por las prisas, y después me dispuse a lavarme las manos.

Una voz justo detrás de mí me sobresaltó, no había oído entrar a nadie.

-Ya era hora joder! Lo tienes justo ahí dentro, date prisa y no te entretengas, ya sabes lo que hay que hacer.- Dijo en un tono bajo, casi un cuchicheo.

Miré al espejo para buscar, desconcertado, el autor de esas palabras, pero sólo pude ver a un tipo de color, prácticamente de espaldas, con una camisa de manga corta, pantalón de vestir, un sombrero y gafas de sol, saliendo por la puerta.

Pero qué narices significaba eso?

Nervioso, miré para todos lados, intentando encontrar una respuesta sobre si me estaba hablando a mí o a alguien más que estuviera ahí. No, estaba solo, me había hablado a mí.
Por un instante pensé que lo mejor era salir de allí y embarcar YA mismo, no creí que fuera buena idea tener nada que ver con éste asunto. Por otro lado, aún suponiendo que me había confundido con otra persona, un vistazo a aquello “lo que sea” que hubiera “ahí dentro” me picaba la curiosidad, aún diría más.

Mientras me secaba con el papel decidí, como es obvio, la peor opción, y dando un par de pasos laterales me asomé al “trono” de donde había salido aquel hombre.
Todo estaba en orden, como es normal, pero en el suelo, justo debajo del papel higiénico, había un maletín negro.
Me acerqué lentamente, nervioso por si entraba alguien, histérico diría yo, mirando mil veces a la puerta de entrada.
Mil cosas se me pasaron por la cabeza, y otras mil hay escritas en el decálogo de cómo no actuar como un perfecto gilipollas, pero pasándomelas todas por el “forro” cogí el maletín de los cojones.

Cuando quise recapacitar ya estaba yendo casi a la carrera a la zona de embarque, ya que entre tanta historia me estaba retrasando, y eso más los nervios hicieron que pensase que me quedaba en tierra, joder eso no.

Así que ya no había marcha atrás, había salido del WC con el maletín negro colgando en mi mano derecha, menudo anormal. Miraba a todas partes, intentando disimular, pero obviamente quien estuviera detrás de todo el asunto, sabría que lo había cogido yo, o no¿?

Al final me ha tocado correr, por una parte por las prisas y por otra por el miedo de no estar ni remotamente solo en ningún momento, ya empieza la paranoia.

Con el maletín apoyado en mis piernas, es cuando empiezo a intentar comprender la magnitud de la gilipollez que acabo de hacer, joder con el “aventuritas”.
He esperado nerviosamente a que el avión despegase intentando disimular lo máximo posible para que la viejecilla de al lado no me vea histérico, ni actuando de forma extraña. Una vez en el aire, y con esa “tranquilidad” que te da saber que la has cagado, y que tan sólo hay una dirección para seguir, analicé mejor el objeto.

Maletín negro, bastante viejo, con dos cierres de seguridad numéricos en dorado, desgastadísimos. Ni marcas, ni olores, ni sonidos en su interior. Lo curioso es que casi no pesa, es como si estuviera vacío, cosa que dudo, no tendré tanta suerte.

“Hale majete, ya estas bien jodido, así que, ahora que?”

Pues eso, a cagarla más.

001, nada, 002, nada, 003, nada….

Así me tiré, probando hasta que ha sonado el “click” del primer cierre. La viejilla de al lado casi ronca, es buena señal.

001, nada, 002, nada…

Tras 34min de pruebas, el segundo cierre salta, y con ese sonido, un chorro de adrenalina inunda mi cuerpo. Ahí esta el maletín, con los dos cierres levantados apoyado en las piernas de un hombre que más que probablemente había cometido un grandísimo error.

Respiré hondo, dos o tres veces, abrí la maleta lentamente, mientras casi se me escapaba una oración.

Joder.

II (por Anonimo)

- Disculpe señor, estamos apunto de despegar, le ruego que cierre el malentin y lo ponga debajo de su asiento- Dijo una simpatica azafata con la sonrisa mas perfecta que habia visto en mi vida.
-Un momento- contesté nervioso.
-Insisto señor.- Aquella cara angelical se tranformo en una milesima de segundo a lo mas parecido al demonio que habia visto en mi vida.
No tuve alternativa. Cerre el maletin que tanto me habia costado abrir y lo guarde debajo del asiento sin saber que habia dentro.
Mi terrorifica azafata no se separo de mi asiento hasta que puse el maletin debajo de mi culo.

Segundos mas tardes entendi por que aquella bella sonrisa se habria transformado en el diablo: El vuelo fue un infierno. El avion no dejo de moverse ni un momento, por lo que no pude volver a abrir el dichoso maletin que habia encontrado.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Informacion

Debido a unos problemas de internet y la inminente llegada de la serie Flashforward, tuve q parar mi ultima entrada por la semejanza del tema.

Por otro lado, la nueva idea es que el día 7 de Nov colgaré el comienzo de una historia, con la intencion de que sea continuada por cada uno de los lectores que quieran participar, tomandoselo un pelin en serio, a ver que sale.

El comienzo estara seguido (supongo) de algunas entradas, asi q estaos atentos para seguir el hilo de la misma.

Hasta el dia 7!!!!!

sábado, 2 de mayo de 2009

No se llamará usted Santiago?


Dios mío que placer. No veía que llegase el momento de estar así. Desde que mi mujer me dijo que este fin de semana se iba a casa de su hermana con el niño para ir al zoo, los días se me estaban haciendo interminables. Un día para mi solo! No me lo podía creer cuando me lo comentó, estar aljdo de los chillidos del dichoso nene un día entero, y ya no digamos de la fastidiosa de mi mujer. En realidad no es que nos llevemos mal, ocurre que hay veces que darías mucho por estar así una pequeña temporada. Digamos…un poco harto.

Sentir después de tanto tiempo –demasiado quizá- ese silencio y esa sensación de poder hacer y estar como te de la real gana por casa sin las jodidas puyitas o comentarios, es como renacer. Parece que el YO vuelve a ti, que de nuevo te sientes tú mismo.
Ahora estoy en el sillón, con el pijama puesto (aún), con la tv encendida pero con la mirada perdida por estos pensamientos, el café en la mano y sin afeitar, escuchando ese delicioso silencio y sonriendo levemente al pensar en lo que renunciamos al casarnos, pero bueno, tiene su parte positiva también.

Un sonido horrible me arranca de mi estado, como siendo atravesado por un rayo, como un bombazo. No puede ser. Sí, me temo que no hay duda, ha sonado el telefonillo de casa. Totalmente acongojado me acerco a la puerta, como cabrito al matadero voy acercándome lentamente mientras pienso en quien puede ser. Si es mi mujer, se me acaba de joder el finde que tenia pensado, pero no, no puede ser, me dijo que iría al zoo y que si se hacia tarde se quedaría a dormir en casa de su hermana. A no ser que haya pasado algo, mm no, no creo, me habría llamado al móvil. Entonces, quien será? No esperábamos a nadie hoy... No hay remedio, a contestar.

Al coger el telefonillo una voz me contesta desde el otro lado de la puerta. Es arriba, ni me había enterado. Abro y encuentro a un señor trajeado de mi estatura, moreno, y , por algún motivo su cara me resulta familiar.

- Hola buenos días, perdone la molestia, quizá la pregunta le resulte algo extraña, pero es usted Santiago Sánchez?- Me pregunta con una voz amable, aunque algo aséptica, y con una media sonrisa en su boca.

- Pues si, lo soy, y usted es..? –Ahora caigo, a este personaje le he visto a veces en la calle, mientras íbamos a trabajar, supongo

- Uf, no sabes el peso que me quitas de encima. Imagínate una situación así y que me equivoque, con lo tímido que soy… Obviamente no me recuerdas, yo pensaba que era imposible, pero como el mundo es un pañuelo pensé que no era tan descabellado encontrarse a un antiguo compañero de colegio por estos lares. Vas cayendo en quien soy? Recuerda, el instituto... el primer año, Antonio…-

- Pero bueno! Antoñin! Antonio Herta, es verdad! Maaadre miaaaa, pero cuanto tiempo! Oye pasa pasa y hablamos, que hoy estoy solo y podemos hablar tranquilos. Fíjate que casualidad que justo hoy mi mujer se ha ido con el niño por ahí y no creo que venga. Jaja Antoñito “na” menos…

- Solo? Mira tu que suerte, eso simplifica mucho las cosas. Pues acepto, si no es mucha molestia, así hablamos.

Increíble, Antoñito Herta, pero bueno, no veas como ha cambiado el tío. En el "tuto" era lo peor, bueno, seguro que lo seguirá siendo pero al menos es más corpulento y la cara de memo se le ha quitado un poco. Era el típico chaval que no tenia demasiadas luces, en los que casi todos centran algún que otro comentario punzante, la verdad es que era buen tío en el fondo, me alegro de que si me tenían que interrumpir hoy, que fuese algo así, a ver si recordamos esos tiempos de clase –mas de 20 años después, increíble- y nos reímos un poco. Al fin y al cabo lo que más necesito es quitarme el estrés este, que al final acabara conmigo.

Durante toda la tarde hemos estado hablando, entre risas y recuerdos. Qué fenómeno! Se acuerda de casi todos los amigotes, gente que ya ni me recordaba que existían. Anécdotas, nombres de compañeros, de profesores, han ido sucediendose uno tras otro entre comentarios jocosos, aunque hace un ratillo ha habido un momento en el que me he sentido un pelin mal, cuando recordé aquel momento en el que por una gamberrada nuestra, (una broma muy pesada la verdad) a este pobre chaval le dejó la novia. Madre mía la tragedia que se montó, y no sirvieron de nada las excusas y las disculpas, porque ella no volvió. Pobre, por todos era sabido que lo pasó fatal, e incluso algunos dijeron que hasta estuvo cerca del suicidio!. Dejó las clases, y joder lo mal que lo tuvo que pasar... cuanto lo siento, pero no me parece conveniente sacar a flote ése recuerdo ahora, que no creo que le haga gracia.

La verdad es que hemos tocado todos los temas imaginables, desde el pasado hasta el presente, y se nos han pasado las horas muy amenamente la verdad –menos mal que por lo que veo mi mujer no llega hoy, que alivio- y me alegro mucho de verle después de todo ese tiempo.

- Oye, y como me reconociste? El caso es que ahora creo que recuerdo que te he visto algún día por aquí abajo, pero no he caído en que eras tú la verdad.- La verdad es que estoy muy intrigado, anda que no es casualidad que nos veamos después de tanto tiempo.

- Pues fíjate que tontería, me compre un piso dos calles mas abajo y un día al cruzarme contigo por la mañana me dije; no puede ser. Pero como al fin y al cabo casi no has cambiado, te reconocí y poco a poco fui merodeando por aquí a ver si mis sospechas eran ciertas, hasta que di con tu portal y vi tu nombre, jajaja es increíble no es cierto? Pensé; pero bueno, si al final tengo aquí a uno de estos hijos de puta que me arruinaron la vida!
No pongas esa cara hombre. Por lo que veo sabes de lo que estoy hablando. Te acuerdas de Silvia y de las putadas que nos hicisteis hasta que lograsteis joderme?. "El chulo" te llamábamos. Y tus amigotes, jajaja que cachondos. No tienes ni idea del daño que me hicisteis, menudos cabronazos. Un noviazgo, un proyecto de vida juntos, un futuro quizá, todo a tomar por culo por tus cachondadas, por unas putadas que sólo pretendían hacer daño. Noo, no, déjame terminar, no digas nada. El infierno que he vivido muchos años no te lo puedes ni imaginar, sobre todo a partir de no tener valor a suicidarme. Sí, a partir de ahí aprendí a vivir con ello, quemándome día tras día en mi interior... y fíjate que ya lo tenia muy superado, hasta que te vi.
Poco a poco me acerque a ti y fué creciendo algo en mi interior, hasta dominarme por completo. Poco a poco he ido pensando y esperando la mejor opción para llegar hasta tí. Y bueno, por fin me ves aquí sentado. Que suerte que no me hayas reconocido, no crees?
Mira, te voy a enseñar una cosa, ves lo que llevo aquí debajo de la chaqueta? Si, amigo mío, este cuchillo es para ti. He venido a destrozar tu vida como tu arruinaste la mia, he venido a matarte, lentamente...y perdoname, pero creo que no puedo decirte que no te va a doler...

miércoles, 8 de abril de 2009

La tercera opción


El bamboleo del tren hace que lleve un buen rato amodorrado, me falta poco para dormirme.

Cuando me dijeron que tenia que volver una vez más a esta ciudad, me alegré, aunque no me dijeron la cantidad de horas que iba a tener que hacer en tren hasta llegar a ella, supuse que llegaría en avión desde Viena, y en esta ocasión no es así. Curioso el tema éste del recorte de gastos.

Sólo en el compartimiento, he hecho todo tipo de cosas para pasar el rato, leer, escuchar música, dormir, pasear por el tren... me ha faltado solo hacer volteretas, lo dejaré para mejor ocasión.
Como no podía ser de otra manera (si no, no estaría escribiendo sobre ello) algo ocurrió que me saco de mi particular martirio.

Abrí los ojos después de una de mis pequeñas cabezadas, y la vi.

La mujer estaba sentada enfrente de mí, y se había percatado de mi despertar (no sé si de mi sorpresa, espero que no) aunque inmediatamente siguió sumida en sus pensamientos, mirando el exterior por la ventana. Mayor que yo,- diría que rondando los cuarenta- rubia y con el pelo rizado, buen cuerpo y aspecto templado, vestía elegantemente. Menudo bombón. Al final he tenido suerte y todo.
Lo que me queda de viaje con semejante mujer, sí, mucha suerte. Pasan los minutos y sigo fijándome en ella, al principio todo lo disimuladamente que puedo, pero según va pasando el tiempo, más descaradamente. Ella también me mira, obviamente se ha percatado. Debo parar, tampoco quiero molestar.

No puedo saber que me esta pasando, quizá por la sorpresa, o quizá sea realmente por ella, pero llevo ya dos horas mirándola y cada vez me gusta más, y aún me quedan 3 horas de viaje. La situación ha pasado de ser una suerte a ser un suplicio, empiezo a ponerme nervioso encerrado con ella en este espacio tan reducido. Me he fijado ya en todo lo que podía fijarme.

En mitad de ese largo e incomodo silencio me habla.
- Perdona pero, eres español?
- Pues si, como lo sabes? Tengo aspecto de español? – (Los dioses existen!!??)
- Jaja pues no, la verdad es que más bien al contrario, pero todo lo que llevas para leer esta en español, acabo de fijarme.
(Pues claro, tonto)

Desde este momento comenzamos una muy agradable conversación, interrumpida tan solo por pequeñas cabezadas o idas y venidas, ya que ciertamente tampoco pretendo ser un pesado, aunque me estoy muriendo de ganas de hablar con ella constantemente, y lo peor, de preguntarle cosas bastante más personales.
Al final o me volveré loco, o quedaré como un imbécil, o le diré algo, o (lo más probable) me guardo mis ganas de conocerla, de saber aun más de ella y no pasara nada.


Llegada a la maldita ciudad. Obviamente he elegido la ultima opción, como no, puto cobarde. No me he atrevido a decirle nada, ni aun tras la cordial despedida que me brinda. Si, es cierto, soy lo peor.
Bajo del tren, y automáticamente voy donde paran los taxis, más como una huida que por tener prisa. (La he perdido de vista, para siempre, me temo). Y sin mirar atrás, por supuesto.

Observando por la ventanilla del coche se reafirma el convencimiento de que esta ciudad me encanta. El taxi me lleva rápidamente hacia el hotel, casi atentando contra la integridad de otros coches y hasta de los propios viandantes (como es costumbre aquí). Sin duda si los coches turcos no tuvieran claxon, no se conduciría en ésta ciudad.
Calles y edificios, en su mayoría familiares para mí, pasan sin cesar, mostrando el característico bullicio de sus gentes que desde el primer momento me encandiló. Gente andando por aquí, por allá, otros parados en medio de la calle (desconozco si ociosos o no) puestos ambulantes, colores, sonidos, ruidos, y me atrevería a decir que hasta olores, mezclados con todos los quehaceres y ajetreos cotidianos tan solo interrumpidos (enamorándome una vez mas) con un llamamiento a la oración, oyéndose en todos los rincones de esta tan preciosa ciudad que es Estambul.

No es la primera vez que vengo aquí, obviamente, ni la segunda, es un destino habitual para mí (de negocios por supuesto, y hasta en un par de ocasiones por placer). Probablemente este cerca de la decena de veces que he visitado esta espectacular ciudad, y el resultado es siempre el mismo.

Llegamos por fin al hotel, el de casi siempre, el Pierre Loti Hotel, inconfundible con sus luces azules y moradas en la fachada exterior, me encanta. Buen exterior, mejor interior, y unas vistas increíbles a la mezquita de Haya Sofía desde las habitaciones, este hotel es mi preferido del barrio de Sultanahmmet. Desde que tuve la grandísima suerte de conocerlo, no he ido a otro. No es por el lujo, más bien es por un conjunto de cosas, un “todo” inexplicable que hace que me sienta bien, tranquilo. Quizá sea su restaurante en la terraza, con vistas al puerto, lo que me atrae tanto, ya que es ahí donde muchas veces paso mi escaso tiempo libre pensando y relajándome antes de irme a descansar.
Después de dar mi nombre en recepción, subo a mi habitación dispuesto a dejarlo todo rápido y darme un paseo por la ciudad, para desentumecer músculos, y como no, para pensar un poco. Sí, por que no, también en ella.

Gran ciudad, preciosa. Siempre que tengo que hablar de este lugar, dejo bien claro que el sitio donde mejor me han tratado jamás ha sido Turquía, y he estado en bastantes países, más de 30 probablemente. Nadie puede llegar a imaginar el tremendo encanto que esconde cada rincón de la ciudad.
Saboreo mi paseo, ya que esta es la última noche de los 5 días que me esperan en la que podré disfrutar de un paseo tranquilo, de relax, no creo que luego tenga fuerzas para mucho más. Después una cenita, ver un poco la televisión, y hale, a la cama, que te espera un día duro.




En lo cierto estuve ayer, y nadie se imagina cuanto. Ha sido un día duro, estoy molido.

Mi trabajo realmente no es algo tan duro como la minería por supuesto, pero la tensión y el estar de un lado a otro con reuniones y negociaciones te destrozan, acabas hasta los mismísimos. Por suerte, la cosa hoy ha ido bien, así que dentro de todo lo malo, no me traigo a la cama más tensiones.

Después de la cena y la ducha, me veo en la misma situación que ayer, tirado en la cama, con la diferencia que hoy la televisión ni la veo, estoy en trance, quedándome dormido, estoy muerto, y es el primer día de reuniones.
Suena el teléfono, son las 23 47.

Sobresaltado, descuelgo el teléfono y respondo, una voz masculina me suelta una retahíla en turco que suena a eso, a turco, y no me entero de nada de lo que dice, paso de todo y le digo, OK.

- Hola? – Digo intrigado.
- Hola, espero no haberle despertado, lo sentiría de veras.- Me contesta una voz femenina.
- Pues no, no se preocupe, estaba viendo la televisión. Con quien hablo?
- Con quien? Bueno, nos hemos conocido en el tren, me recuerda?
Flipo, paso de estar medio tirado en la cama al borde del desmayo a estar sentado, recuperado completamente.
- Si, por supuesto que lo recuerdo, pero, podría preguntarle como me ha encontrado?
- Estoy en el mismo hotel, no ha sido difícil preguntar para averiguar su habitación.
- Vaya, estoy sorprendido.- Mentira, es mucho más, estoy flipando de veras.
- Bueno, espero entonces que no le haya molestado, si es así, dígamelo se lo ruego.
- Nooo, no. Para nada.
- Bien, lo tomo como algo positivo entonces. Para que esto no parezca una tontería, y se quede tan solo en una locura, hablemos un poco.
- Me parece bien.
- Estupendo. Pero antes me gustaría saber una cosa, respóndame a una pregunta. Le gusta jugar?
- Solo a cierto tipo de juegos, éste por ejemplo me esta gustando bastante.
- Bien, entonces no necesito saber nada más. Se quedará mucho tiempo en la ciudad?
- No, solo 4 días más.- Respondí, esto empieza a ponerse muchísimo mas que interesante.
- Bien, pues volveré a llamarle un día de estos, espero que sea buen jugador.
- Jaja si, no se preocupe, no haré nada por encontrarla, si a eso se refería.
- Buenas noches Sr. X.
- Buenas noches.

Menuda situación. No me lo puedo creer, no me lo puedo creer, y no me lo puedo creer, hale, tres veces. Increíble. La risa me sale sola, los nervios también claro esta. Me huelo que conciliar el sueño esta noche va a ser....como mínimo, difícil.

Bueno, bueno, vamos a aclarar las ideas. No me ha dicho su nombre, tampoco me ha dicho qué quiere. Que si me gusta jugar? Pero, a qué? Y su nombre? Pero quién es?!! Bueno, no estoy aclarando absolutamente nada, porque es imposible. Las respuestas las tiene ella, y lo ha hecho muy bien como para que yo tenga todas las preguntas y ninguna respuesta. Bueno, que así sea.

Llevo ya 2 días sin saber nada de ella. Ni por teléfono, ni en persona, ni siquiera he logrado cruzarme con ella en el hotel (si es cierto lo que me dijo), y eso que he estado atento, no creas. Paseando más de lo normal por el hotel, y mirando si, por alguna mala casualidad justo ahora me he quedado sin línea en el teléfono de la habitación, como un adolescente. Lo único que he hecho estos días ha sido, esperarla como un loco y prestar la máxima atención a los temas de trabajo, cosa que me ha resultado en ciertos momentos, realmente muy difícil.

Nada, mañana es mi último día aquí en Estambul. Se habrá arrepentido? O precisamente el juego era únicamente la llamada? Estará esperando que la busque? Habrá ocurrido algún contratiempo? Vete a saber, el caso es que mañana es mi ultimo día en la ciudad, (la esperanza es lo último que se pierde, dicen) y no sé nada de ella. Aquí me veo, tirado en la cama pensando en tonterías. A quien le cuente esto…

Me despierto. Está sonando la puerta. Son las 0’30h exactamente, no puede ser.

Me levanto y abro la puerta, claro que puede ser.

Aquí esta ella, con tan solo una pieza de noche gris metalizado encima, sonriendo, y con dos copas y una botella en las manos.

- Puedo pasar?
- Si, por supuesto, bonito... lo que sea eso que llevas puesto.- (Me estoy cagando enterito).
- Jaja, gracias, no creas que normalmente voy así por el hotel, mi habitación es la 108, justo enfrente de la tuya, así es más fácil observar…observarte.
- Muy buena esa, touché.- Si, hace tiempo que he aceptado que la que lleva las reglas del juego es ella.
Suavemente entra y se sienta desenfadadamente sobre la cama, sonríe levemente y me dice:
- Estas preparado?
- Seguro. Para que?
- Pues para jugar...

(Joder, me encanta su sonrisa)

Ahora, echado en la cama, viendo como duerme, recuerdo pausadamente todos los momentos de esta noche mientras paso suavemente mi dedo por su cuerpo. Las palabras, las miradas, los gestos, lo voy recordando todo. Es aun más bonita de lo que me pareció al verla la primera vez. Increíble, menuda noche.



Una sacudida me despierta violentamente. Abro los ojos desconcertado, veo el compartimiento, miro por la ventana y veo que hemos llegado a Estambul, me he quedado dormido. Miro al frente, y sí, ahí esta ella, con un gesto tremendamente avergonzado, creo que se ha despertado también.
Pensará que la he observado mientras dormía? O de alguna manera sabe lo que he soñado? Lo habrá soñado ella también? Es prácticamente imposible saberlo, de todas formas da igual, esta vez no voy a pasar toda mi estancia en Estambul recordando el sueño y pensando en el “que hubiera pasado si...”
Esta vez, voy a escoger la tercera opción.

martes, 7 de abril de 2009

Cartas desde Venusville IV


Hola amigo de la tierra! Me alegra saber de usted de nuevo.

Le agradezco su rápida respuesta, ya sabe usted que leerle es realmente provechoso para mí.

Comprendo su sorpresa apreciado colega. Me permite llamarle así?
Nuestro Líder es una de las cosas más maravillosas que nos ha podido pasar jamás. Y sé de buena tinta, que como aquí, no se vive en ningún lugar, y todo gracias a él. Así que accederé a contarle más cosas sobre su rectitud y su persona.

Cierto día un país cercano llamado “Polaina” envió a su máximo dirigente a nuestro país para tratar unos asuntos comerciales y, al mismo tiempo, entablar unas relaciones amistosas, faltaría más! El problema es que nuestro Líder acababa de volver de un viaje oficial por otros lugares, y no pudo ir, mandando a su segundo.
Más tarde un medio de desinformación disidente hizo la maliciosa pregunta de la razón de no haber acudido a esa cita, a lo que el Líder respondió la verdad, que no acudió porque estaba cansado.
Cómo no! Esa respuesta, desde la más pura sinceridad, también fue usada por los antipatriotas como arma arrojadiza. Yo me pregunto, vamos a ver, si no quieres que se responda la verdad, para qué pregunta? Prefiere que le mienta? Dígame usted. Acaso en su planeta van a trabajar cuando se está cansado? Me sorprendería mucho, ya que aquí todos sabemos que estando cansado no se rinde adecuadamente, y menos en asuntos importantes que tratar. Dígame usted un caso, sólo uno, en el que alguien haya ido a trabajar cansado. Ya me entiende.

Esto me ha llevado a responderle a sus otras preguntas.

La preparación de nuestro Líder? Por dios querido amigo, si de la nada ha llegado a dónde está, qué más carta de presentación quiere usted? Usted lo lograría? Me temo que no. Es más, dígame usted, en su planeta le piden algún tipo de formación para un trabajo? Por supuesto que no. Es muchísimo mejor tener don de gentes, de palabra, no ha visto usted a los vendedores?
Al hablar de la palabra he llegado a un punto por donde se ha intentando atacar a nuestro adorado Líder, los dioses le tengan en su protección.
La lengua.

Cómo que nuestro Líder no sabe idiomas? Lo que ocurre es que se cuida muy mucho de hablar únicamente en nuestro lenguaje, el Venusí. La razón es sumamente sencilla. Aquí muchos disidentes le acusan de no proteger ni defender nuestra lengua, en nuestra propia tierra, se lo puede creer? Pues es así. No hay mejor protección de un idioma que asegurarse de que quien quiera hablar con su persona, primero aprenda el Venusí. Sigo diciendo amigo mío, ojo con la disidencia, que es cruel y rastrera.

Créame si le digo que éste tipo de antipatriotas son como para perseguirlos, una gente sucia y llena de maldad, presta a manipular la palabra en todo momento para sus fines.

En una ocasión, en un “pleno” uno de los micrófonos se quedó abierto – No quiero decirle que intencionadamente, pero me juego el cuello a que fue así- y captó unas palabras del Líder y su ayudante de economía.
Se trataba un tema de economía mundial, y el grandísimo Líder le dijo a su segundo que estaba un poco verde en el tema, a lo que el segundo respondió que él se lo explicaba, ya que con su asombrosa capacidad, en una tarde o dos a lo máximo lo dominaba. Y me pregunta usted sobre preparación? A ver cuanto tarda usted en dominar el tema, póngase, póngase y verá su dificultad. Una tarde amigo mío, una tarde, recuérdelo.

Sobra decir que los disidentes le echaron en cara que no iría lo suficientemente preparado. Y no se crea que lo hacen por desconocimiento eh, no. Lo hacen por maldad, porque son miembros de una facción que tan sólo busca el control y la represión, ya le contaré.
La sucia envidia de no tener un Líder con tal capacidad hace que aprovechen hasta el más mínimo detalle para atacar e intentar emponzoñar la buena imagen de nuestro benefactor. Aunque he de decirle que de momento están controlados ya que con sus sucias artes no están consiguiendo minar ni por un instante la confianza que tenemos en él. No en vano nuestro superlativo Líder salió reelegido una vez más, para que nos lleve hacia la sabiduría de su mano protectora y nos ayude a combatir el antipatriotismo, con tensión, digo…con tesón.

Otro día le cuento con qué alivio se vivió su reelección, mi querido amigo.

Att: Desde Venusville.

sábado, 28 de marzo de 2009

La Máscara


Menuda sorpresa!

Días de una espantosa rutina han sido quebrados radicalmente por aquel inesperado aviso de correos que he recibido.

Sin darle más importancia, y sobre todo, sin tener ni la más remota idea de qué puede ser, me dirijo a recoger el paquete.
Una vez hechos los trámites burocráticos, la curiosidad empieza a picarme.

Remitente, desconocido. Procedencia, Italia.

Antes de abrir la caja, como no, reflexiono y me tomo mi tiempo. Realmente no conozco a nadie que pudiera estar por allí y que sepa tanto de mí como para saber mi dirección. Intrigante.
Me decido a abrirla, lentamente, absorto, fascinado. Un envoltorio de plástico blanco, lo retiro con mucho cuidado.

Abro los ojos, jamás habría podido adivinar lo que tenia entre mis manos, una máscara. De color rojizo oscuro, tan solo cubre la parte de los ojos hasta la nariz. Nariz que, por cierto, se alarga hasta mas de un palmo, si, parece una mascara de carnaval artesanal, quien demonios...¿?

Debajo de la mascara, un papel.

Con el corazón a mil, lo abro, esta vez sin dilación. Está CASI en blanco, pero...una dirección, una fecha, un nombre y una palabra, están escritos en el centro, en letra pequeña, tan solo para llamar un poco la atención. La dirección, una café de Venecia. La fecha, 12 de agosto a las 20h, aun quedan casi tres meses. El nombre, el mío. La palabra “VEN”.

Por mucho que busco mas datos dando vueltas y más vueltas a la caja, la máscara y el papel...no encuentro nada más. Quien lo haya hecho se ha tomado muchas molestias para que todo le salga bien.
La emoción y las preguntas que me hago sobre el significado de todo esto, no dejan lugar a dudas, comienza el juego, no hay mucho más que decidir.
Por supuesto que está de más que diga (aunque lo estoy diciendo) que la espera se hizo interminable. Sobre todo cuanto más se acercaba la fecha, parecían días de 53 horas.
Quién podría querer que yo fuera a ese lugar? Por que? Y la fecha? No son carnavales.
En realidad es perder el tiempo, no lo adivinaría jamás, era mejor ir allí y comprobarlo.


El viaje a Venecia, fue bastante largo. Y aún más que lo fue, ya que el café donde se me citaba no era turístico, así que tuve que moverme bastante más de lo que yo pensé en un primer momento. Un sitio pequeño, bastante acogedor para ser sincero, de poca iluminación y decorado en tonos sepia oscuro, no sé si con la intención de evocar tiempos pretéritos, ya que la decoración parecía acompañar, con fotos antiguas en las paredes y retratos de vaya usted a saber quién. Bien, el lugar ya lo tengo claro, hoy es viernes, así que mañana es el gran día, volveré.

Bieen bien, aquí me encuentro de nuevo. Ya sé que aún queda una hora para el momento exacto de la cita, pero para que esperar más?
Dudas, nervios, apuestas sobre quién pueda aparecer desbordan mi cabeza y ocupan el tiempo de espera, atento a cada ruido que hace alguien al entrar o salir del café.
Que historia más inquietante verdad? Allí estaba yo, sentado, nervioso, con el corazón a punto de estallar y con la mascara, como no, puesta encima de la mesa, para que no haya dudas. La hora se acercaba!

Ay amigos míos, sobre lo que ocurrió después, nada mas os puedo decir, ya que ni el día de la cita, el sábado, ni el posterior, domingo (por supuesto que fui) apareció nadie conocido, o siquiera desconocido que me dirigiese la palabra, aun habiendo estado esperando las dos tardes completas.
Así terminó la historia mas extraña que me pueda haber pasado en la vida, volviendo a casa con la intriga -y con la máscara-, que me acompañará durante el resto de mis días.

martes, 24 de marzo de 2009

Cartas desde Venusville III


Que bueno leerle de nuevo querido amigo terrícola!

Muchas gracias por su rápida reapuesta, de veras. Estoy convencido que todo esto nos enriquecerá, ya que distintos puntos de vista siempre vienen bien.

Sobre su último tema, le diré que nosotros tenemos algo parecido a eso que ustedes llaman “Terrorísimo”. Aquí los llamados inadaptados violentos, en una traducción algo libre de nuestra palabra. Aunque he de confesarle que aquí tenemos una serie de medidas mucho más sociales para su recuperación.

Hace ya un tiempo capturamos a un elemento de ese grupo, un personaje totalmente desviado, que había matado a algunos miembros de nuestra comunidad, más de 20 creo recordar.
Como a todos los integrantes de su grupo capturados, les acoplamos en un programa de reeducación personal. Terapias de grupo, proyecciones día y noche de películas como “Bambi” y “La casa de la pradera”, para que se diese cuenta de la tremenda acción que es quitar la vida de alguien inocente, para que comprendiese el verdadero valor de la vida de un ser. No aceptamos bajo ningún concepto encerrar a estas personas, ya que solo bajo la comprensión y el amor se reinsertarán en la comunidad. Un encerramiento sólo provoca odio. Ciertamente de vez en cuando el programa falla un poco y alguno reincide en su actitud y mata a alguien más, pero tan solo sucede en los casos más duros y recalcitrantes. Sabemos que para los familiares y allegados de las victimas es duro, pero deben comprender que no existe programa efectivo al 100%, y nos queda mucho trabajo aún. Deben comprenderlo.

En ésta ocasión, el tratamiento produjo que el inadaptado se rebelase, y comenzó una huelga de hambre. Por ello fue internado en un hospital, aún en contra de su voluntad!

Ésta tremenda reacción nos hizo pensar que las acciones quizá estuviesen siendo demasiado duras, habiéndonos excedido en el número de capítulos visionados por él, llevándole al intento de suicidio y no a la reinserción. De todas formas ya le he comentado que éste es uno de los casos más duros y poco frecuentes.

Todo eso nos llevó a alimentarlo obligatoriamente durante un tiempo, y posteriormente, puesto en libertad bajo seguimiento. Supusimos que el salir al aire libre y ver a sus familiares y queridos le animaría hasta el punto de deponer su actitud autodestructiva.

Ni qué decir tiene que aquellos sucios antipatriotas de los que ya te he hablado comenzaron a montar escándalo, suponiendo maliciosamente que nuestro Líder hacía aquello en un acercamiento al estar negociando con su grupo de inadaptados. Te puedes creer la desfachatez?! Nuestro Líder estaba obligado a buscar la paz en pos de una mejor calidad de vida, por encima de todo!
No quiero parecer insensible, todos comprendemos que el que maten a un miembro de tu familia es doloroso, pero la vida sigue, es así. Si a mí me matasen a un ser querido, estoy convencido de que aún en el fondo, querría que hubiese paz, costase lo que costase, sobre todo porque es la elección de la mayoría, no lo llaman ustedes “Demo cracia”? . Si no se cree así, es porque se es un sucio egoísta y no eres solidario. La paz debe conseguirse negociando por encima del dolor de unos pocos, en bien de muchos. No cree usted? Tal y como nuestro Líder supone, la bala de un inadaptado que mata por estar equivocado afecta tan solo a un individuo, pero las palabras sucias de los disidentes que lo hacen para manipular pueden afectar a varios, eso SI es peligroso, mano dura con ellos.

Pues bien, todo esto terminó con lo que los asquerosos disidentes llamaron “fuga”. Ja! Qué van a decir?! Es normal que cualquier logro de nuestro Líder sea visto y tergiversado para que parezca un fracaso. La verdad, amigo mío, fue que todo esto sirvió para que el inadaptado se diese cuenta de lo que había hecho, y destrozado por la vergüenza de sus actos, decidió irse lejos, donde nadie le reconociese al verle el rostro.

Ha visto Ud, amigo terrícola, como funcionamos? Tome nota querido amigo, tome nota y aprenda. Ya sabe, la unidad por encima de todo.

Att: Desde Venusville.

Cartas desde Venusville II.


Estoy realmente contento querido terrícola, muchas gracias otra vez por su carta.

Es un día tremendamente feliz aquel en el que, al levantarme, veo que me ha llegado una letra suya, de aquel lugar a años luz de distancia. Aunque le respondo con sorpresa, ya que me ha contado una serie de problemas, en un momento de bajo estado de ánimo, supongo. Por mi parte sólo puedo contestarle con mi más sincero apoyo, diciéndole cómo son las cosas aquí, pero no me malinterprete, no quiero bajo ningún concepto, levantar en usted, -querido amigo-, envidia. Sabe usted que está invitado a mi preciosa tierra cuando quiera.


Aquí los dirigentes no tienen experiencia alguna en su puesto. Son puestos en su cargo a dedo. Ya que somos de la opinión de que si así fuera, tendrían una serie de parámetros preestablecidos y sería realmente difícil sacarlos de ellos a la hora de actuar ante adversidades inesperadas. Puede sonar muy arriesgado, pero realmente funciona, son gente con recursos.

Nuestro Líder era en su juventud uno de esos que en su tierra llaman “Parado¿?” . Aunque suene extraño, creemos que nadie puede saber mejor que él los derechos de los que no trabajan, además de obligarle a empezar a trabajar seriamente con obligaciones, faltaría más!

No sé si se habrá sorprendido usted, querido amigo, pero he de decirle que aquí tiene una aceptación extensísima. A unos pocos disidentes le parece un personaje descabellado, a la gran mayoría nos parece un tipo de mucha personalidad.


Le voy a dar muestras de la valía de nuestro Gran Líder.

Aquí también hay crisis. Esta siendo una crisis intergaláctica sin precedentes, creada por aquel país terrestre llamado “Estaos Unidos” y que sufrimos todos. Nadie, excepto los fatalistas de siempre, podían imaginar la llegada de semejante problema. Aquellos odiosos disidentes culpan a nuestro Líder de engaño, de no querer decirnos la verdadera situación del país, -de verás que son mala gente, antipatriotas- pero todos sabemos que en realidad sólo quiere lo mejor para nosotros. Solamente pasando una etapa de penuria se comienzan a valorar de nuevo los placeres de la buena vida, y se lucha por ellos con mucho mas ahínco. No está usted de acuerdo? Doy gracias a nuestro querido Líder por sus sabias enseñanzas.


No se vaya a pensar usted que aquí tenemos problemas con aquellos a los que antes he denominado “antipatriotas”, ni mucho menos. Es una minoría, puedo asegurárselo. Es más, trabajamos con tesón para evitar que esa gentuza aumente en número. Tenemos una serie de personas que trabajan en la empresa de información llamada “La Tierra” que los persigue, mostrando públicamente los actos delictivos que cometen, lo sucios que son, de veras. Sólo así podremos comprender todas las razones del por qué deben ser apartados y perseguidos.

También tenemos un programa de educación muy efectivo, cosa que deberían hacer ustedes, ya que somos de la opinión que desde la raíz se corta el problema. Mire, aquí existe en las escuelas un programa llamado “Educación para el buen ciudadano” en el que mostramos las excelencias del sistema que seguimos, apartándolos del mal camino.

Jajaja, le voy a contar una anécdota, para que vea usted hasta dónde llega la mala intención de aquellos que sólo buscan el poder.


En una conferencia de nuestra vicepresidenta, alguien le preguntó sobre una supuesta excesiva parcialidad en un colegio, llamándolo adoctrinamiento. Obviamente ella lo negó, aunque me sorprende que guardase ésa endereza, por muy preparada que esté ante estos sucios ataques. Y que cree usted que hizo aquel miembro disidente? Mostró un supuesto video donde se suponía que ella alineaba a los muchachos!!! Que gran mentira.

Hasta ahí llegan los montajes de los antipatriotas, amigo mío, sin límites. Ándese con ojo por esos lares, se lo digo yo que ya lo he sufrido aquí. Menos mal que tenemos una fiel legión de seguidores que entienden que tan sólo con la unidad y el apoyo incondicional por encima de todo, llegaremos a buen fin.


Obviamente aún suenan voces de protesta por ahí, que no ayudan en nada a nuestro Líder y su buen hacer. Que aprovechan cualquier ocasión para hacerse oír. Menos mal que tenemos siempre prestos a los medios de comunicación. Radio, prensa escrita, telenoticias e incluso publicadores de rumores para mantener la unidad de este querido país atacando a quien se atreva a ir en contra. Se puede usted creer que tras varios llamamientos de nuestro Líder a que acepten las enseñanzas de buena mano y ayuden y cooperen, se niegan? Esos sucios solo pretenden provocar la inestabilidad, qué cerdos.

No se piense que no lo hemos intentado, ni mucho menos. Pero es que hay gente que no entiende que nadie mejor que nuestro Líder, lejos de estreses que le provoquen decisiones equivocadas, sabe de mejor manera lo que hay que hacer, lo que sea necesario para obtener la unidad.


Por cierto, sobre el tema ese de las guerras que me cuenta usted, no me he enterado muy bien. Tenga en cuenta que uso un traductor y hay muchas expresiones que no comprendo. En nuestro caso tenemos una jefa de defensa. Si, jefa, del otro sexo. Y también madre!

Si le parece extraño, contésteme:


-Acaso alguien puede saber más de defender que una madre con sus propios hijos?


Espero impacientemente su próxima carta.


Att: Desde Venusville.