sábado, 2 de mayo de 2009

No se llamará usted Santiago?


Dios mío que placer. No veía que llegase el momento de estar así. Desde que mi mujer me dijo que este fin de semana se iba a casa de su hermana con el niño para ir al zoo, los días se me estaban haciendo interminables. Un día para mi solo! No me lo podía creer cuando me lo comentó, estar aljdo de los chillidos del dichoso nene un día entero, y ya no digamos de la fastidiosa de mi mujer. En realidad no es que nos llevemos mal, ocurre que hay veces que darías mucho por estar así una pequeña temporada. Digamos…un poco harto.

Sentir después de tanto tiempo –demasiado quizá- ese silencio y esa sensación de poder hacer y estar como te de la real gana por casa sin las jodidas puyitas o comentarios, es como renacer. Parece que el YO vuelve a ti, que de nuevo te sientes tú mismo.
Ahora estoy en el sillón, con el pijama puesto (aún), con la tv encendida pero con la mirada perdida por estos pensamientos, el café en la mano y sin afeitar, escuchando ese delicioso silencio y sonriendo levemente al pensar en lo que renunciamos al casarnos, pero bueno, tiene su parte positiva también.

Un sonido horrible me arranca de mi estado, como siendo atravesado por un rayo, como un bombazo. No puede ser. Sí, me temo que no hay duda, ha sonado el telefonillo de casa. Totalmente acongojado me acerco a la puerta, como cabrito al matadero voy acercándome lentamente mientras pienso en quien puede ser. Si es mi mujer, se me acaba de joder el finde que tenia pensado, pero no, no puede ser, me dijo que iría al zoo y que si se hacia tarde se quedaría a dormir en casa de su hermana. A no ser que haya pasado algo, mm no, no creo, me habría llamado al móvil. Entonces, quien será? No esperábamos a nadie hoy... No hay remedio, a contestar.

Al coger el telefonillo una voz me contesta desde el otro lado de la puerta. Es arriba, ni me había enterado. Abro y encuentro a un señor trajeado de mi estatura, moreno, y , por algún motivo su cara me resulta familiar.

- Hola buenos días, perdone la molestia, quizá la pregunta le resulte algo extraña, pero es usted Santiago Sánchez?- Me pregunta con una voz amable, aunque algo aséptica, y con una media sonrisa en su boca.

- Pues si, lo soy, y usted es..? –Ahora caigo, a este personaje le he visto a veces en la calle, mientras íbamos a trabajar, supongo

- Uf, no sabes el peso que me quitas de encima. Imagínate una situación así y que me equivoque, con lo tímido que soy… Obviamente no me recuerdas, yo pensaba que era imposible, pero como el mundo es un pañuelo pensé que no era tan descabellado encontrarse a un antiguo compañero de colegio por estos lares. Vas cayendo en quien soy? Recuerda, el instituto... el primer año, Antonio…-

- Pero bueno! Antoñin! Antonio Herta, es verdad! Maaadre miaaaa, pero cuanto tiempo! Oye pasa pasa y hablamos, que hoy estoy solo y podemos hablar tranquilos. Fíjate que casualidad que justo hoy mi mujer se ha ido con el niño por ahí y no creo que venga. Jaja Antoñito “na” menos…

- Solo? Mira tu que suerte, eso simplifica mucho las cosas. Pues acepto, si no es mucha molestia, así hablamos.

Increíble, Antoñito Herta, pero bueno, no veas como ha cambiado el tío. En el "tuto" era lo peor, bueno, seguro que lo seguirá siendo pero al menos es más corpulento y la cara de memo se le ha quitado un poco. Era el típico chaval que no tenia demasiadas luces, en los que casi todos centran algún que otro comentario punzante, la verdad es que era buen tío en el fondo, me alegro de que si me tenían que interrumpir hoy, que fuese algo así, a ver si recordamos esos tiempos de clase –mas de 20 años después, increíble- y nos reímos un poco. Al fin y al cabo lo que más necesito es quitarme el estrés este, que al final acabara conmigo.

Durante toda la tarde hemos estado hablando, entre risas y recuerdos. Qué fenómeno! Se acuerda de casi todos los amigotes, gente que ya ni me recordaba que existían. Anécdotas, nombres de compañeros, de profesores, han ido sucediendose uno tras otro entre comentarios jocosos, aunque hace un ratillo ha habido un momento en el que me he sentido un pelin mal, cuando recordé aquel momento en el que por una gamberrada nuestra, (una broma muy pesada la verdad) a este pobre chaval le dejó la novia. Madre mía la tragedia que se montó, y no sirvieron de nada las excusas y las disculpas, porque ella no volvió. Pobre, por todos era sabido que lo pasó fatal, e incluso algunos dijeron que hasta estuvo cerca del suicidio!. Dejó las clases, y joder lo mal que lo tuvo que pasar... cuanto lo siento, pero no me parece conveniente sacar a flote ése recuerdo ahora, que no creo que le haga gracia.

La verdad es que hemos tocado todos los temas imaginables, desde el pasado hasta el presente, y se nos han pasado las horas muy amenamente la verdad –menos mal que por lo que veo mi mujer no llega hoy, que alivio- y me alegro mucho de verle después de todo ese tiempo.

- Oye, y como me reconociste? El caso es que ahora creo que recuerdo que te he visto algún día por aquí abajo, pero no he caído en que eras tú la verdad.- La verdad es que estoy muy intrigado, anda que no es casualidad que nos veamos después de tanto tiempo.

- Pues fíjate que tontería, me compre un piso dos calles mas abajo y un día al cruzarme contigo por la mañana me dije; no puede ser. Pero como al fin y al cabo casi no has cambiado, te reconocí y poco a poco fui merodeando por aquí a ver si mis sospechas eran ciertas, hasta que di con tu portal y vi tu nombre, jajaja es increíble no es cierto? Pensé; pero bueno, si al final tengo aquí a uno de estos hijos de puta que me arruinaron la vida!
No pongas esa cara hombre. Por lo que veo sabes de lo que estoy hablando. Te acuerdas de Silvia y de las putadas que nos hicisteis hasta que lograsteis joderme?. "El chulo" te llamábamos. Y tus amigotes, jajaja que cachondos. No tienes ni idea del daño que me hicisteis, menudos cabronazos. Un noviazgo, un proyecto de vida juntos, un futuro quizá, todo a tomar por culo por tus cachondadas, por unas putadas que sólo pretendían hacer daño. Noo, no, déjame terminar, no digas nada. El infierno que he vivido muchos años no te lo puedes ni imaginar, sobre todo a partir de no tener valor a suicidarme. Sí, a partir de ahí aprendí a vivir con ello, quemándome día tras día en mi interior... y fíjate que ya lo tenia muy superado, hasta que te vi.
Poco a poco me acerque a ti y fué creciendo algo en mi interior, hasta dominarme por completo. Poco a poco he ido pensando y esperando la mejor opción para llegar hasta tí. Y bueno, por fin me ves aquí sentado. Que suerte que no me hayas reconocido, no crees?
Mira, te voy a enseñar una cosa, ves lo que llevo aquí debajo de la chaqueta? Si, amigo mío, este cuchillo es para ti. He venido a destrozar tu vida como tu arruinaste la mia, he venido a matarte, lentamente...y perdoname, pero creo que no puedo decirte que no te va a doler...